Las eléctricas están empeñadas en subirnos las tarifas. Propusieron un 20% y después un 11%, La decisión es del gobierno que veremos si se inclina por sus argumentos o por los intereses de la mayoría de la población (malo es que queda mucho tiempo para las próximas elecciones).
Lo que es un lío son las explicaciones: dicen que están facturando por debajo del coste, pero (¡misterio!) tienen muy buenos beneficios. Iberdrola tiene una campaña de publicidad en la prensa en la que dice: “En 5 años, nuestras acciones han multiplicado por 4 nuestros ahorros”.
En el primer trimestre de este año Iberdrola ha tenido un beneficio neto de 1.204 millones de euros (163% más que en el mismo periodo del año anterior), Endesa ha obtenido un beneficio de 662 millones (4′58% más que el año anterior) y Unión Fenosa 454 millones de euros (39% más que el año anterior) (El País 15-5-08). Esto facturando por debajo del coste, si llegan a facturar por encima ¡se salen!.
No obstante, las empresas eléctricas dicen que lo que pretenden son dos cosas: abrir el mercado y la competencia (cosa que no debe de tener mucha relación con la subida de precios, porque hace tiempo que se están fusionando y, por tanto, cada vez hay menos competencia) y “para incentivar el ahorro” (El País 14-5-08). La intención es buena, piensan que si nos suben mucho las tarifas tendremos que ahorrar en luz y usar velas. Claro que las velas cada vez están más caras, ya sólo las venden en tiendas de regalos … (¿serán también suyas las velas?). Por otro lado, es verdad que usar velas resulta más romántico, pero sólo si se utilizan en ocasiones señaladas, si su uso se hace cotidiano van a perder esa condición; nos quieren dejar como estábamos hace cincuenta años, “a dos velas”.
En resumen, no pretenden subirnos las tarifas para aumentar sus beneficios, lo hacen para que ahorremos. Creo que tendrán que explicarnoslo mejor, porque a simple vista parece una paradoja.
Las corporaciones de la energía son muy influyentes en España, en la reunión de alto nivel que se acaba de celebrar en Perú el presidente Zapatero ha sugerido a algunos países que traten bien a Repsol. Esto resulta un poco sarcástico porque si esta corporación nos impone a los españoles los precios del gasóleo que quiere mientras la comisión de la competencia mira para otro lado ¿qué estará haciendo en los pequeños países latinoamericanos?. Además no se corta un pelo, acaba de reconocer que tiene 200 litigios fiscales en todo el mundo (El País 18/5/08).
Para convencernos de sus “buenas intenciones” (y de paso poner a su favor a los grandes medios de comunicación) ha comenzado una campaña de publicidad para reforzar la imagen de compañía comprometida y responsable: “Si hemos sido capaces de inventar la rueda ¿cómo no vamos a ser capaces de proteger lo que más nos importa”. Ya sabemos que la velocidad y el tocino no tienen mucha relación, pero el anuncio, producido por Lee Films y desarrollado por la agencia Young&Rubicam (todo muy español como se puede ver), es bien bonito.
Esta misma semana nos ha dado una muestra gráfica de su poder. Su presidente ha presentado las cuentas a sus accionistas entre dos guardaespaldas de postín: Rodrigo Rato y Felipe González,. No resulta extraño que necesite guardaespaldas porque, mientras nos sube los carburantes, reconoce un beneficio neto en el primer trimestre de 1.212 millones de euros (36′49% más que el año anterior). ¿Estará Zapatero haciendo méritos para figurar en la foto del año que viene? Porque esta foto, como la de las Azores, seguro que tiene buen caché.
20. Mayo 2008 en 10:34
Como mucha gente de mi barrio, tengo tarifa nocturna. Durante mucho tiempo, se animó a la instalación de la tarifa nocturna y se dieron múltiples argumentos a favor. El año pasado el decreto RD 871/2007 disponía la desaparición de la tarifa nocturna a 1 de julio de 2008. ¿ Pero no era tan buena?. El decreto impulsaba también una subida generalizada de tarifas. Las asociaciones de consumidores y las compañías relacionadas con los calefactores de tarifa nocturna han recurrido pero a ver por dónde sale. Yo llamé un día al teléfono informativo recomendado y le dije a la persona que me atendió: Mire, si no entiendo mal, yo no saco ningún beneficio, ninguna mejora del servicio, sólo una subida de precios. Así es, respondió ella.