Archivo para 22. Febrero 2009

Algo de mi quedó en Collioure

EL CRIMEN
Se le vio, caminando entre fusiles
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas, de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle a la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—.
… Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, ¡en su Granada!…

Hoy hace 70 años que murió de pena D. Antonio. En su bolsillo un trozo de papel y un verso escrito a lápiz: “Estos días azules y este sol de la infancia”. Algo perdimos para siempre. Su tumba en Collioure es un hito en nuestra memoria.

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