Seat chantajea a sus 13000 obreros de Martorell: o congelan sus salarios durante dos años o despiden a 1.500. Si congelan les podrían conceder la gracia de trabajar en la fabricación del Audi Cutres.
Congelen o no congelen, el vicepresidente de VW Francisco Javier García Sanz (El País, 20 marzo 2009) obtuvo el año pasado una remuneración de 9′5 millones de euros frente a los 2′8 millones que ganó el año anterior. ¿Cuántos obreros hay que despedir para que este señor y sus compañeros directivos y del Consejo se sigan forrando?
Y, si siguen despidiendo obreros ¿quién comprará los coches? Claro que a este señor que cierre la fábrica le puede tener sin cuidado, él ya se forró. Y esta irresponsabilidad social ¿Por qué no está tipificada como delito?
Mientras tanto, la ex-ministra Ana Palacio, ahora vicepresidenta del grupo francés de energía nuclear Areva, predica en el mismo díario la implantación de la energía nuclear en España diciendo que es una energía limpia y que lo que llamamos “residuos” son una gran ventaja para el futuro. Felipe González predicaba lo mismo hace unos días, aunque con más discrección.
Está claro que sueldos y desvergüenza son directamente proporcionales y cuando el sueldo sube, la desvergüenza se dispara.