Paradojas aparentes

Se proponen medidas para disminuir las emisiones de CO2 y se apoya el uso del vehículo privado con enormes ayudas a los fabricantes de automóviles. Esto supuestamente se hace para evitar despidos de trabajadores (¿por qué las medidas anticrisis empiezan siempre por el despido de los que trabajan?).
El metro de Madrid está en huelga porque se necesitan 500 trabajadores más para mantener la calidad del servicio. Pero no parece que se vayan a contratar.
Por alguna razón los trabajadores cuya labor favorecería la disminución de emisiones de CO2 son menos importantes que los que causarán su aumento.
Paradojas aparentes. Ni el CO2, ni los servicios públicos, ni el cambio climático son tan importantes para los gobernantes como los beneficios de los grandes financieros que dominan el sistema.

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