Archivo para Junio 2010

Saramago

“Hoy que José no está, a mi me falta todo, me han arrancado un trozo de vida, un amigo que nunca se ha rendido, que siempre se ha mantenido íntegro y de pie en medio de la batalla.” Dario Fo.
A mi me pasa lo mismo.

Afganistán

Por fin sabemos qué hacen las tropas españolas en Afganistán. Ya nos había dado una pista el Presidente alemán, dimitido recientemente por reconocer que las tropas alemanas estaban allí defendiendo intereses comerciales. Estas sinceras declaraciones han terminado con su carrera política porque, según parece, en esta democracia de mercado los contribuyentes no debemos saber en qué se gasta realmente el dinero de nuestros impuestos.

Por fin, el Jefe militar de EEUU en la región ha tenido que admitir que la información aparecida en The New York Times era cierta. Ese miserable país guarda en su subsuelo ingentes cantidades de Litio que necesitamos para las baterías de móviles, cámaras de foto y vídeo, etc. además de oro, plata y otras minucias.

La explotación de esas riquezas requiere grandes inversiones que harán, en su momento, las multinacionales del ramo; cuando los estados occidentales les hayan preparado el terreno garantizando su seguridad y facilitandoles el acceso con otras grandes inversiones,  a costa del erario público y la vida de los soldados que se necesiten, tal como han hecho siempre las potencias imperiales.

Ahora ya sabemos los intereses que están defendiendo las tropas españoles, a costa de sus vidas y nuestros bolsillos, lo que no sabemos es ¿por qué tenemos que pagarlo?, ya que los beneficios serán privados, y ¿qué multinacionales recogerán las ganancias?.
¿Mencionará la ministra estos metales en las próximas honras fúnebres?.

¿Servicio público?

Ayer domingo el telediario de mediodía de TVE1 duró 10 minutos para transmitir en directo la final del Roland Garros. Priorizar el tenis sobre la información no puede ser un criterio de servicio público si en TVE2 a esa hora ponen “Otros pueblos” y “Paraísos cercanos” (posiblemente reposiciones).

Ayer decíamos que es sabido que los medios manipulan más por lo que ocultan que por lo que dicen. Pero una falta de respeto a los españoles como esta resulta difícil de explicar. Porque se supone que los aficionados al tenis podrán verlo en la “2″.

Si la “2″ hubiese retransmitido esta final, su audiencia hubiese subido bastante este mes y los amantes del mejor informativo español hubiésemos podido elegir. ¿Se quieren cargar también la “2″?.

Víctimas y verdugos

Es sabido que los medios de comunicación manipulan más por lo que callan que por lo que dicen.

El País de hoy dedica tres de sus seis páginas de internacional a Israel. Una y media (Enric González desde Jerusalén) para explicar que los israelíes se sienten víctimas. Esto no es nuevo. Hay un chiste que tiene al menos 50 años en el que dos judíos salen una noche de invierno de un café vienés y dejan la puerta abierta; dentro se oyen voces que dicen “¡la puerta!”; ellos se miran con gesto de paciencia y dicen: “Antisemitas”.

Parece claro que en Israel y sus territorios ocupados las víctimas son los palestinos y sus verdugos los israelíes que tratan de hacerles la vida imposible. Así lo reconocen muchos israelíes, aunque sean minoría (en un sistema “de mercado” ser minoría no tiene nada que ver con la razón, significa simplemente tener pocos apoyos económicos). Los únicos que parecen no entenderlo son la ONU, la OTAN, el FMI, … los de siempre.

Que los medios se ocupen con mayor frecuencia de los problemas de los israelíes que de la injusticia y los sufrimientos de los palestinos no deja de ser una estrategia preñada de intereses económicos.

El mito del pacto de Estado

Joaquín Estefanía se lamenta hoy en un largo artículo en El País, de la erosión de la confianza y del bienestar en España que está provocando “en la ciudadanía una especie de nihilismo, la anomia de su intervención pública; en definitiva, el desafecto, que es una de las condiciones para que disminuya la calidad del sistema democrático”. Para solucionarlo pide “un compromiso histórico entre las fuerzas políticas y sociales en torno a las iniciativas indispensables para el saneamiento y la reforma de la economía española”.

El mito del pacto de Estado es una estrategia del poder, publicitada por los medios informativos, destinada a desviar la atención de los principales problemas,  porque no puede resolver nada.

Lo primero, porque los problemas de la economía española vienen inducidos, en gran parte, por decisiones externas. El sistema económico neoliberal está pensado para anular al poder político. Para que los ricos se coman a los pobres, para que los países ricos dominen a los países pobres y, sobre todo, para que unas minorías privadas y anónimas gobiernen el mundo. Gran parte de ellas están hoy en Sitges, parece que Estefanía no está invitado, aunque no se sabe porque tanto los participantes como sus opiniones permanecerán en secreto. Montilla podría resolver hoy gran parte de los problemas mundiales, ya que la policía catalana está escoltando, con dinero público, esta reunión clandestina; que los detenga y que se los entregue a la justicia española, que con su tradicional parsimonia, los irá soltando poco a poco sin encontrarles cargos pero, al menos, habremos estado tranquilos un tiempo sin la actuación de estos malvados y sus cómplices.

Lo segundo, es que aquí un pacto de Estado no sirve para nada. Las medidas que está tomando el gobierno de Zapatero, y que él mismo considera injustas, han sido impuestas desde el exterior. ¿Para qué se quiere un pacto de Estado?. Sería un brindis al sol, porque los partidos mayoritarios no lo son porque representen a una mayoría de los españoles, sino porque la ley electoral les ha concedido esa prebenda. Los españoles estamos hartos de que unos procesos electorales injustos y unos medios de comunicación volcados en la legitimación de esa injusticia, concedan mayorías a dos partidos con parecidas políticas económicas. Ese es el problema del bipartidismo, que consigue dos partidos mellizos para que se vayan turnando en el poder y se mantenga el sistema, mientras aumentan la abstención y la corrupción.

Con un sistema político fuerte y legitimado democráticamente se resolvería el problema de la justicia y, a partir de ahí, el de la corrupción. Esto, a escala global, supondría la reforma de la ONU y su legitimación democrática, la supresión de los paraísos fiscales y el control o desmantelamiento de las mafias financieras que tienen secuestrada la economía de los países.

El pacto de austeridad que propone el ideólogo económico de El País es lo de siempre, otra medida para que los pobres se sigan apretando el cinturón y los ricos sigan engordando, mientras se le echa la culpa a los partidos (que la tienen, aunque no toda).

Todos somos palestinos

Los “mercados” (Borrell dice que tienen nombre y apellidos, pero los medios informativos cuidan muy bien de mostrarlos siempre con antifaz) siguen acosando al pobrecito Zapatero. Las mafias financieras, ante la pasividad de los poderes públicos, perpetraron esta crisis y ahora reclaman una reforma ¿financiera?, no laboral. Nos robaron y, en vista de la impunidad, quieren seguir robándonos.

Y ¿quienes son los poderes públicos? ¿la ONU? ¿la OTAN? ¿EEUU? ¿la UE? (¿Es lo mismo UE que Bruselas? Porque de Bruselas últimamente sólo vienen desgracias) ¿el gobierno? ¿todos los que miran para otro lado después del atentado pirata de Israel?

Asaltan militarmente a una flotilla de barcos desarmados en aguas internacionales, raptan a sus ocupantes (unos 700) y asesinan a varios (tres días después seguimos sin saber cuántos) , apalean a todos y hieren a más de 50, los llevan a Israel contra su voluntad, les roban sus pertenencias y les acusan de entrada ilegal en el país (en esto tienen razón, han entrado secuestrados) y los “poderes públicos” están consternados por los muertos ¿y por la justicia internacional?

Estos 700 activistas por la paz y contra la injusticia, son la Brigadas Internacionales de hoy y, como entonces, tienen a todos los poderes enfrente. Siguen mandando los mismos de siempre. Hay tres españoles entre ellos, pero el gobierno de España (presidiendo la UE en este momento), por ahora, se suma a los llantos de las demás instituciones plañideras. Nadie va a pedir reparaciones.

¿Hay una conspiración de las mafias financieras, los poderes públicos nacionales e internacionales y el sionismo para convertirnos a todos en palestinos?.

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