Por fin sabemos qué hacen las tropas españolas en Afganistán. Ya nos había dado una pista el Presidente alemán, dimitido recientemente por reconocer que las tropas alemanas estaban allí defendiendo intereses comerciales. Estas sinceras declaraciones han terminado con su carrera política porque, según parece, en esta democracia de mercado los contribuyentes no debemos saber en qué se gasta realmente el dinero de nuestros impuestos.
Por fin, el Jefe militar de EEUU en la región ha tenido que admitir que la información aparecida en The New York Times era cierta. Ese miserable país guarda en su subsuelo ingentes cantidades de Litio que necesitamos para las baterías de móviles, cámaras de foto y vídeo, etc. además de oro, plata y otras minucias.
La explotación de esas riquezas requiere grandes inversiones que harán, en su momento, las multinacionales del ramo; cuando los estados occidentales les hayan preparado el terreno garantizando su seguridad y facilitandoles el acceso con otras grandes inversiones, a costa del erario público y la vida de los soldados que se necesiten, tal como han hecho siempre las potencias imperiales.
Ahora ya sabemos los intereses que están defendiendo las tropas españoles, a costa de sus vidas y nuestros bolsillos, lo que no sabemos es ¿por qué tenemos que pagarlo?, ya que los beneficios serán privados, y ¿qué multinacionales recogerán las ganancias?.
¿Mencionará la ministra estos metales en las próximas honras fúnebres?.